Sky Daily, tercera esposa del lüchador, reveló recientemente que una operación de cuello realizada meses antes del fallëcimiëntø del deportista pudo haber comprometido su nervio frénico, afëctåndo su respiración y debilitando su organismo de forma progresiva hasta llevarlo a la müęrtë.
El pasado 24 de julio el mundo del espectáculo y los deportes se paralizó con la noticia del fallecimiento de Hulk Hogan a los 71 años. El icónico lüchador fue encontrado sin vida en su hogar de Clearwater, Florida, tras sufrir un infârto.
Ante la inesperada circunstancia, la viuda sugiere que esta intervención podría haber tenido un papel determinante en el desenlace trágïco del icónico deportista.
“No fue un accidente repentino. Fue algo que lo desgastó lentamente, dejándolo vulnerable”, declaró Sky, dejando abierta la posibilidad de iniciar una demanda por negligencia médica.
Un mes más tarde, el cuerpo de Hogan permanece en el departamento forense mientras se investiga su antepasado médico de los últimos meses.
Las declaraciones de Sky fueron precisas para acabar con las especulaciønes sobre la reputación del Dr. Gerald Fitzgerald, asegurando que el Dr. no recetó ningún medicamento indebido y que la cirugía de cuello se realizó en otro centro médico, con personal calificado, descartando cualquier conducta negligencia directa por parte de Fitzgerald.
Documentos forenses revelaron que Hogan süfría de fibrilación auricular, un trastorno que provoca latidos cardíacos irregulares, y que además había enfrëntado leucemia, un tipo de cáncer de glóbulos blancos. Aunque estas condiciones habían sido tratadas en privado, se suman a la complejidad de su historial médico y abren interrogantes sobre el impacto de la cirugía previa en su müęrtë.
Con información de: Marca









