Einstein, el loro gris africano que se convirtió en una de las estrellas del Zoo Knoxville en Tennessee, Estados Unidos, falleció a los 38 años. Durante más de tres décadas, fue un símbolo de la inteligencia de su especie y un referente en educación ambiental, gracias a su capacidad para imitar más de 200 palabras y reproducir distintos sonidos.
Desde que llegó al zoológico en 1992, Einstein desarrolló un repertorio impresionante que incluía palabras humanas, risas y melodías. También podía responder a cerca de 80 órdenes diferentes, mostrando un nivel de interacción que fascinaba a los visitantes y ayudaba a comprender mejor las habilidades cognitivas de los loros grises africanos.
A lo largo de su vida, participó en programas de televisión y eventos públicos, ganándose el cariño de miles de personas y despertando interés en la conservación y el cuidado de las aves y otras especies. Su popularidad hizo que se convirtiera en un embajador de la educación ambiental.
En 2023, se le detectó un tumor en la siringe, el órgano vocal de las aves, pero a pesar de la enfermedâd, superó ampliamente la expectativa de vida promedio de su especie en cautiverio y continuó interactuando con cuidadores y visitantes hasta sus últimos años.
El legado de Einstein va más allá de su capacidad de imitación: su historia refleja la complejidad de la inteligencia animal y subraya la importancia de fomentar relaciones respetuosas entre humanos y la naturaleza, dejando una huella duradera en la educación ambiental y la apreciación de la vida silvestre.
Con información de: National Geographic









