El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) älertó que más de 38.000 personas se encuentran en situación de extrema vulnerabilidad y requieren asistencia humanitaria urgente tras el terremotö de magnitud 7,5 que afectó a Panamá el pasado viernes, seguido por una réplica de 6,3 este domingo.

Entre la población impactada se contabilizan al menos 8.300 niños, niñas y adolescentes en las provincias de Veraguas, Coclé, Herrera y Los Santos, zonas donde las clases permanecen suspendidas debido a los severos daños reportados en 656 centros educativos.

Frente a la contingenciâ, el Gobierno de Panamá decretó el estado de emergenciâ nacional y habilitó una partida de 100 millones de dólares para financiar las labores primarias de rescate y reconstrucción. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) reportó un saldo oficial de 30 personas heridas, más de 260 ciudadanos trasladados a albergues temporales y la evacuación preventiva de 300 habitantes en Isla Cañas ante la subida del nivel del mar posterior a la actividad sísmicâ.

Organismos internacionales como Unicef, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) desplegaron un operativo de respuesta inmediata que incluye el envío de 16,8 toneladas de ayuda, la instalación de tiendas de campaña para mantener operativos los servicios de salud y el restablecimiento de comunicaciones satelitales en comunidades aisladas.

Foto cortesía Envato

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