Después de más de una década desde la última entrega, la aclamada saga cinematográfica basada en las novelas de C. S. Lewis regresa con un nuevo largometraje. La producción, que se había detenido tras el estreno de La travesía del viajero del Alba en 2010, retoma su curso de la mano de Netflix, este renacimiento de la franquicia es una apuesta por el éxito masivo, con el objetivo de deleitar a los seguidores de la historia que se cautivaron por primera vez con Las Crónicas de Narnia: El león, la bruja y el ropero en 2005.
La nueva película, que se estrenará el 26 de noviembre del próximo año en cines, promete ser un evento para todos los públicos. Un mes después, el 25 de diciembre, los suscriptores de Netflix podrán disfrutarla en exclusiva, convirtiéndose en el regalo perfecto para las fiestas. Los fans podrán sumergirse nuevamente en el mágico mundo de Narnia, siguiendo una historia que, aunque con algunas adaptaciones, se mantiene fiel a la esencia del universo literario.
El guión de esta cuarta película se basa en el sexto libro de C. S. Lewis, explorando los orígenes de Narnia de una manera única. La historia se traslada a las calles de Londres en 1950, lo que representa un salto temporal de 50 años respecto a la obra original, que se ambientaba en 1900. Este cambio en la cronología es una decisión creativa de los productores para dar un giro a la trama. En esta nueva aventura, los actores David McKenna y Beatrice Campbell interpretarán a los dos jóvenes protagonistas.
La adaptación del contexto histórico, sin embargo, podría generar un impacto en la narrativa general de la saga. La ambientación de la primera película en la Segunda Guërra Mundial fue un pilar fundamental para la historia. Ahora, esta nueva entrega se sitúa en una época diferente. Pese a ello, esta apuesta busca darle un nuevo aire a la franquicia y captar la atención tanto de los antiguos seguidores como de las nuevas generaciones.
Con información de: EFE









