El fenómeno de tener una palabra «en la punta de la lengua», denominado en la literatura científica como tip-of-the-tongue (TOT), no constituye una falla en la memoria, sino un retraso temporal en la recuperación de su forma sonora.

Según especialistas en neuropsicología, en este estado la persona mantiene activo el significado del término e incluso reconoce datos accesorios como su letra inicial o el número de sílabas, pero experimenta una interrupción momentánea en la coordinación entre las áreas temporales y frontales del cerebro encargadas de la producción del habla.

Aunque este episodio puede presentarse a cualquier edad por factores como cansancio, distracción o estrés, su frecuencia se incrementa progresivamente con el envejecimiento debido a un procesamiento neuronal menos ágil.

Sin embargo, los expertos aclaran que esta lentitud en la búsqueda léxica no implica la pérdida del vocabulario ni del conocimiento general, áreas que suelen mantenerse estables o fortalecerse con los años; por el contrario, la incapacidad persistente para comprender o mantener el hilo conversacional sí representa una señal para realizar una evaluación clínica.

Para preservar la fluidez verbal y la agilidad cognitiva, la neurociencia recomienda mantener una estimulación constante mediante la interacción social activa, la producción oral o escrita y el uso de estrategias como la descripción de conceptos y el empleo de sinónimos. Asimismo, ejercicios prácticos como el resumen de noticias, juegos de palabras encadenadas o el aprendizaje de nuevos idiomas contribuyen a fortalecer las redes neuronales involucradas en el procesamiento del lenguaje.

Foto cortesía Envato

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