Los huevos son uno de los alimentos más completos que existen, ricos en proteínas de alta calidad, vitaminas, minerales y grasas saludables. Sin embargo, la manera en que se cocinan puede afectar directamente su valor nutricional y digestibilidad. Mientras que los huevos fritos o muy revueltos son populares, hay métodos de preparación que conservan mejor sus nutrientes y aportan beneficios adicionales a la salud.

Cocinar los huevos hervidos o al vapor es una de las formas más recomendables. Estos métodos no requieren añadir grasas ni aceites, preservando las proteínas y vitaminas sensibles al calor. Además, al no estar expuestos a temperaturas muy altas ni a oxidación de grasas, los huevos cocidos conservan mejor compuestos como la colina, importante para la función cerebral y el metabolismo.

Otra alternativa saludable es el huevo pochado, que se cocina fuera de la cáscara en agua caliente sin añadir grasa. Este método permite mantener la yema cremosa y la clara firme, optimizando la digestión de las proteínas y reduciendo el aporte calórico. Es ideal para quienes buscan una opción ligera pero nutritiva dentro de la dieta diaria.

Los huevos fritos o muy cocidos pueden perder parte de su valor nutricional, ya que el calor intenso altera algunas proteínas y vitaminas, además de incrementar las grasas si se usan aceites. Por eso, optar por cocción al agua o vapor es una forma sencilla de disfrutar de este alimento sin sacrificar sus beneficios.

Con información de: El Economista

¿Qué opinas de esto?