Autoridades sanitarias a nivel mundial se encuentran en alerta ante la aparición y propagación de la subvariante de ómicron NB.1.8.1, apodada “Nimbus”. Detectada en varios países, incluidos Estados Unidos y Suiza, los expertos prevén un posible aumento en los casos de covid-19 durante los meses de verano. Esta nueva mutación del virüs ya muestra una creciente prevalencia, lo que ha encendido las alarmäs sobre una nueva ola de infeccionës a nivel global, a pesar de que las evaluaciones iniciales sobre su peligrosidäd llaman a la calma.
En Estados Unidos, los datos más recientes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) son un claro indicador de la rápida expansión de “Nimbus”. Para la semana del 7 de junio, la subvariante ya representaba el 37 % de los nuevos casos de cövid-19 en el país.
Esta cifra supone un incremento del 15 % en comparación con las dos semanas anteriores, demostrando una alta capacidad de transmisión y una ventaja competitiva sobre otras variantes circulantes. La primera detección de NB.1.8.1 en territorio estadounidense se registró a finales de marzo, a través de los programas de vigilancia genómica en aeropuertos internacionales.
A pesar del notable aumento en su propagación, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha calificado el riesgö de “Nimbus” para la salud pública como de “bajo nivel”. La organización ha comunicado que, si bien la vigilancia es constante, no hay evidencia de que cause una enfermedäd más grave en comparación con otras subvariantes de ómicron. Además, la OMS ha manifestado su confianza en que las vacunas actuales contra el covid-19 continúen ofreciendo una protección efectiva contra las formas graves de la enfermedad provocadas por esta nueva cepa.
Con información de Infobae









