El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, compareció este miércoles ante la nación para fijar una postura firme de «no a la guêrra» frente a la creciente crïsis en Oriente Medio. En una alocución que responde directamente a las críticäs vertidas ayer por el presidente de EE.UU., Donald Trump, Sánchez subrayó que España no participará en una escalada bélicä cuyos objetivos iniciales son difusos.
El mandatario insistió en que la defensa de la legalidad internacional es la única vía para proteger a la población civil y evitar que el mundo resuelva sus diferencias exclusivamente mediante el uso de la fuerza y las bømbas.
Durante su intêrvención, Sánchez recordó las lecciones de la guêrra de Irak para advêrtir sobre los peligrøs de ser arrastrados a conflictos basados en premisas fallidas, los cuales solo han generado inseguridad, terrørismo y crïsis migratorias en el pasado. El presidente calificó de «inaceptable» que se utilice el cønflicto armädo para ocultar fracasos políticos o beneficiar intereses económicos particulares ante la inminente subida de los precios del gas y el petróleo.
«No se puede responder a una ilêgalidad con otra», afirmó, rêchazando cualquier acción que contravenga los principios fundamentales de convivencia global. Finalmente, el jefe del Ejecutivo español hizo un llamamiento urgênte a Estados Unidos, Irán e Israel para que cesen las høstilidades y apuesten por el diálogo antes de que la situación alcance un punto de no retorno.
Con información de: Europa Press
Foto: Andrew Harnik









