Un nuevo estudio científico ha encendido el debate en el ámbito de la ingeniería civil al sugerir que algunos componentes clave de los túneles submarinos podrían no ser tan resistentes como se pensaba inicialmente, aunque los expertos insisten en que no existe un riesgo inmediato de colapso ni motivos para alarmarse.
La investigación se centra en las juntas de caucho utilizadas para sellar los segmentos de estos túneles bajo el mar, piezas fundamentales para garantizar su impermeabilidad frente a la presión del agua y las condiciones extremas del entorno marino. Según el análisis, este material podría degradarse más rápido de lo previsto cuando está sometido a compresión constante y contacto prolongado con agua salada.
El estudio señala que, con el paso del tiempo, estas juntas no solo cambian su estructura física, sino que también pierden parte de su capacidad de sellado efectivo. Aunque el material puede volverse más rígido, esto no necesariamente se traduce en mayor resistencia, ya que su función principal evitar filtraciones se vería parcialmente comprometida.
A pesar de estos hallazgos, los investigadores recalcan que los túneles submarinos continúan siendo seguros y que los niveles actuales de diseño siguen cumpliendo con los márgenes de impermeabilidad requeridos. El objetivo del estudio no es alertar sobre un peligro inminente, sino mejorar los modelos de predicción sobre el envejecimiento de estos materiales.
En conclusión, el trabajo científico no cuestiona la viabilidad de los túneles submarinos, pero sí abre la puerta a revisar ciertos parámetros de ingeniería para garantizar una mayor precisión en su durabilidad a largo plazo, especialmente en infraestructuras expuestas a condiciones marinas extremas.
Información de: OK Diario









