En una época en la que el bienestar emocional parece estar directamente relacionado con una vida llena de momentos felices, el psicólogo y divulgador Farid Dieck ha lanzado una reflexión que ha calado hondo en redes sociales: “No me convence la idea de que todo lo que hagamos deba girar en torno a la felicidad”, afirma.

La afirmación no es gratuita. Para Dieck, esta obsesión con ser felices todo el tiempo está teniendo consecuencias negativas en cómo enfrentamos nuestras emociones más incómodas. Citando al sociólogo australiano Hugh Mackay, sostiene que esta búsqueda incesante por el placer y la alegría ha “enfermado a las sociedades occidentales”.

En su análisis, el psicólogo denuncia que nos han enseñado a temer el dolor y a huir de la tristeza, cuando en realidad estos estados forman parte esencial de la vida y del proceso de madurez emocional. La clave, según su visión, no está en evitar el sufrimiento a toda costa, sino en aprender a detenerse y escucharlo. “Siempre decimos que el dolor nos puede hacer crecer, pero en cuanto lo sentimos queremos deshacernos de él lo más rápido posible”, reflexiona.

Con información de: El Confidencial

¿Qué opinas de esto?