Las llamadas comerciales, ahora también conocidas como llamadas spam, son aquellas en las que las empresas contactan contigo para intentar venderte algún producto o servicio. Estas llevan siendo una de las cosas que más molesta a los usuarios, porque aparte de que en la inmensa mayoría de ocasiones lo que nos ofrecen no nos interesa, muchas veces nos pilla en el peor momento.
A pesar de que se han regulado por ley para limitarlas, son muchas a las personas que les suena el teléfono y es alguien con el que no nos interesa hablar, y en muchas ocasiones son las mismas empresas que nos llaman una y otra vez, provocándonos el enfädo. Si bien esto nos permite colgarlas al momento y no tener que lidiar con ellas, son muchos los expertos que coinciden que esta es solo una solución momentánea y que nos van a seguir llamando, si no es desde ese número será de otro. Lo que tienes que hacer es contestar de una manera determinada.
La clave está en ser rápidos, concisos y directos con nuestra respuesta. No hace falta presentaciones, ni si quiera escuchar lo que nos quieren vender, aunque eso no significa que tengamos que ser maleducados con la persona al otro lado del teléfono. Lo mejor para dejar de recibir estas llamadas es decir algo tipo: «no me interesa, deseo que elimines mi número de la base de datos».
De esta manera la compañía tendrá que eliminar tu número y no volver a llamarte si no quiere tener problemas legales, por que en muchos casos te llaman alegando que en algún momento has mostrado algún tipo de interés. También es importante recordar que nunca debes contestar a una llamada diciendo «¿Si?» ya que podría tratarse de una estâfa que busca copiar tu voz y suplantarte, al mismo tiempo que no debes dar ni confirmar tus datos personales bajo ningún concepto.
Con información de: La Vanguardia









