Lo cierto es que los años pasan para todos y existen varios recordatorios que nos lo hacen más visible. Además de las primeras canas que comienzan a crecer en el cabello, también aparecen arruguitas y líneas de expresión cada vez más marcadas en zonas como alrededor de los ojos, frente y boca. Y es que, con el paso de los años, nuestra piel ya no es la misma, pues esta pierde elasticidad y firmeza.
Por supuesto, aunque hay quienes afirman no tener ningún problema y lucirlas con orgullo, otras personas no se sienten tan cómodas y recurren a cremas y tratamientos con los que poder atenuarlas. Ahora bien, lejos de tener que destinar grandes cantidades de dinero a ello, existen otros métodos mucho más económicos y efectivos.
Uno de los remedios caseros por excelencia consiste en aplicar vinagre de manzana en el rostro. Aunque este alimento por lo general se utiliza en la cocina, los resultados avalan que también tiene un hueco en el mundo del cuidado facial gracias a su contenido en ácidos naturales, vitaminas y antioxidantes.
Una de las mejores formas de sacarle partido a los beneficios del vinagre de manzana es creando nuestro propio tónico facial. Para ello, tan solo será necesario mezclar una parte de vinagre de manzana con dos partes iguales de agua. De esta forma, reduciremos su concentración para que no haya riesgos de reacción en la piel. Ahora bien, antes de aplicar por todo el rostro, es importante realizar una prueba para comprobar que nuestra piel tolera el tónico, sobre todo en las más sensibles. Al día siguiente, retira con abundante agua tibia y aplica protector solar y crema hidratante.
Con información de: El Cronista









