Una nueva revisión científica ha puesto el foco en la dieta como un factor crucial para la salud capilar, revelando una preocupante conexión entre el consumo excesivo de refrescos azucarados y alcohol, y la pérdida de cabello y el encanecimiento prematuro. Este hallazgo es especialmente relevante, considerando que más del 80% de los hombres y casi la mitad de las mujeres experimentan una pérdida significativa de cabello en algún momento de sus vidas.

La investigación, que analizó 17 estudios con más de 61,000 participantes, sugiere que las decisiones sobre lo que bebemos podrían tener un impacto directo en la salud de nuestro cabello. El mismo reveló que el consumo excesivo de refrescos azucarados, equivalente a diez latas por semana, está vinculado a un mayor riesgo de pérdida capilar, especialmente en hombres.

Los investigadores señalan que los azúcares simples de estas bebidas aumentan la producción de sebo en el cuero cabelludo, lo que puede obstruir los poros, causar inflamación y debilitar los folículos pilosos. Por su parte, el alcohol también mostró un impacto negativo. Dos de los estudios revisados lo asociaron con la caída del cabello y la aparición de canas.

Afortunadamente, no todo son malas noticias. La investigación identificó a la vitamina D como un aliado clave para combatir la caída del cabello. Cinco estudios incluidos en la revisión destacaron que tener niveles adecuados de este nutriente ayuda a mejorar la densidad capilar y a reducir la alopecia. Además de la vitamina D, otros elementos nutricionales como el hierro, las proteínas, los productos de soja y las verduras crucíferas también demostraron tener efectos beneficiosos para la salud del cabello.

Con información de: Actualidad RT

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