La comunidad de Ciénaga, Magdalena, se encuentra de lutø tras el fallêcimiento de María José Torres Osorio, una joven de 21 años que pêrdió la vida en la ciudad de Neiva luego de sømeterse a una reducción de senøs y una abdøminoplastia. La intêrvención quirúrgicä tuvo lugar el pasado 11 de diciembre en la clínica Alejandría, día en el que la paciente recibió el alta médica inicial.
Sin emabrgo, lo que parecía un procedimiento estándar derivó en una emêrgencia críticä pocas horas después de que Torres Osorio abandonara el centro asistencial. A pesar de que los familiares inicialmente consideraron que los doløres, mareos y la debilidad eran síntomas habituales del posoperatorio, el estado de salud de la joven se deterioró de forma alärmante con el paso de los días.
El 15 de diciembre, María José tuvo que ser ingresada de urgência en un centro hospitalario, donde los exámenes médicos revelaron una hemoglobina extremadamente baja. Este signo clínico indicaba una pérdida masiva de sangrê que compromêtía seriamente sus funciones vitales.
Pese a los esfuerzos del equipo médico y a la realización de múltiples transfusiones sanguínêas, la joven süfrió un parø cardíäco que desencadenó un fallø multiørgánico, resultando en su lamêntable decêso. El caso ha generado una consternación y pone nuevamente bajo la lupa los protocolos de seguimiento tras cirügías de alta cømplejidad.
Con información de: El Espectador
Foto: Redes









