Un reciente estudio de la Universidad de Rochester señala una posible conexión entre el uso del somnífero zolpidem y un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de alzheimër. La investigación, realizada en colaboración con la Universidad de Copenhague, sugiere que este medicamento, comúnmente recetado para el insomnio, podría interferir con el proceso de limpieza cerëbral que ocurre durante el sueño, un mecanismo vital para la prevención de enfermedades neurodegenerativas.
El estudio se basa en la premisa de que el sueño profundo es fundamental para que el cerebro elimina desechos, como la proteína beta-amiloide, cuya acumulación está asociada con el alzheimër. El cerebro posee un sistema de limpieza llamado sistema glinfático, que se activa durante las fases de sueño profundo. Este sistema utiliza el líquido cefalorraquídeo para lavar los desechos acumulados durante el día.
Los investigadores de Rochester y Copenhague descubrieron que el zolpidem suprime los movimientos rítmicos de la norepinefrina, un neurotransmisor esencial para activar el flujo de este líquido. Al bloquear estos «latidos», el medicamento compromete la capacidad del cerebro para llevar a cabo una limpieza eficiente, lo que podría conducir a la acumulación de proteínas dañinas y, a largo plazo, aumentar el riesgo de alzheimër.
Estos hallazgos se suman a la evidencia de otros estudios clínicos. Una investigación realizada en Taiwán, por ejemplo, encontró que los adultos mayores que utilizaron zolpidem en dosis altas durante un año tenían entre tres y casi cuatro veces más probabilidades de desarrollar alzheimër que aquellos que no lo usaron o lo hicieron en dosis bajas.
Si bien el sueño adecuado es crucial para la salud cerebral, este nuevo estudio sugiere que la forma en que se induce el sueño también puede ser un factor determinante. Por lo tanto, se aconseja a los pacientes que consulten con su médico acerca de los riesgos potenciales y las alternativas al zolpidem.
Con información de: Variedades









