Un gato llamado Yontama fue nombrado este miércoles jefe de la estación Kishi, que forma parte de la línea ferroviaria Kishigawa de la prefectura japonesa de Wakayama.
Continuando una tradición de casi 20 años que ha revitalizado el turismo y ayudado a salvar a este medio de transporte. Durante la ceremonia también se presentó a su aprendiz, Rokutama, mientras que Nitama, el predecesor de Yontama, fue nombrado Jefe de estación honorario tras su fallecïmiento en noviembre del año pasado.

En realidad, el trabajo del «jefe de estación felino» no consiste en vender billetes ni operar trenes. Su función es puramente simbólica: el gato actúa como una mascota amigable para la línea ferroviaria y ayuda a atraer turistas a la ruta local. Sin embargo, es precisamente este papel simbólico el que ha revitalizado toda la línea ferroviaria tras años de decadencia.

La idea luego se extendió, inspirando a muchas compañías ferroviarias de otras provincias del país a nombrar «jefes de estación», que son animales (desde gatos y perros hasta incluso conejos) para atraer clientes.
Con información de: ZNews









