Desde hace décadas, parecía que lo de «el límite es el cielo» aplicado a la arquitectura era una máxima a la que solo llegaba Asia y Oriente Medio. De hecho, en los últimos tiempos el mundo ha asistido a una frenética carrera por ver quién lo tiene más grande (el rascacielos) entre Dubai y Arabia Saudí. Pero hay algunas notables excepciones como la que está a punto de estrenarse en Monterrey: la Torre Rise, un rascacielos que no solo será el más alto del país norteamericano, sino que también liderará los cielos de toda América Latina. Si abrimos el abanico a todo el continente, solo le hace sombra el mítico One World Trade Center de Nueva York.
La Torre Rise es un rascacielos para uso mixto que se está construyendo en Monterrey (Nuevo León). Tendrá una altura de 484 metros, de los cuales 408 integran 96 pisos residenciales y los 76 restantes conforman la aguja arquitectónica que corona la estructura. Más concretamente, albergará residencias, oficinas, hotel, comercio y equipamientos de ocio en una sola estructura, como es habitual en rascacielos de estas características, convirtiéndolo así en una ciudad dentro de un edificio.
Estará situado en la colonia Obispado, sobre la avenida Constitución frente al río Santa Catarina, en uno de los corredores urbanos más densos y representativos de la ciudad. El proyecto corre a cargo de Nest y Ancore Group, ha sido diseñado por el equipo de arquitectura de Ancore y el arquitecto mexicano Esteban Ramos. De su lujoso interior se encargan Pozas Design Group y Next.
La Torre Rise superará en 170 metros a las Torres Obispado, que también está en Monterrey y todavía es el rascacielos más alto del país. Pero una vez finalizado, será oficialmente el edificio más alto de América Latino, un título que otorga a México un liderazgo simbólico y técnico en el sector urbanístico y arquitectónico. Sin ir más lejos, desplaza también a la Gran Torre Santiago en Chile. El edificio posiciona también a México en las ligas mundiales de la arquitectura vertical, una carrera dominada por Asia y Oriente Medio.
Para México es también una demostración de que la región puede concebir, financiar y ejecutar proyectos a escala de los grandes centros urbanos mundiales y a escala metropolitana, puede funcionar como un motor para la repoblación del centro urbano que favorezca inversiones en infraestructura. La construcción empezó en 2023 y para marzo de este año la Torre Rise superaba los 306 metros y alcanzó el piso 52, pero todavía quedan 170 metros. El ritmo de construcción es alto y de acuerdo con las declaraciones del gobernador de Nuevo León, Samuel García Sepúlveda, la inauguración se proyecta para el verano de 2026, antes del Mundial de la FIFA. No obstante, otras fuentes especializadas apuntan a que se retrasará hasta finales de 2026 o incluso 2027.
Con información de: Xataca









