El Lago Leopoldo, también conocido por la comunidad indígena Piaroa como «Paraka Wachoi» o «Lago Autana», se ubica en el corazón del Amazonas venezolano, este cuerpo de agua de belleza singular emerge como un atractivo turístico para los amantes de la aventura, la cultura ancestral y la inmersión en paisajes únicos.

El Lago Leopoldo, con sus aguas de un tono té oscuro, producto de la rica descomposición vegetal de la selva que lo rodea, es un espejo natural enclavado en la zona más occidental del Escudo Guayanés. Mide aproximadamente 380 por 240 metros, y alcanza profundidades de hasta 20 metros, abarcando una superficie de 7.3 hectáreas. Su origen es un misterio, sin ríos que lo alimenten o drenen de forma aparente, lo que alimenta leyendas y misticismo a su alrededor.

Este paraíso oculto se encuentra en las cercanías del imponente Cerro Autana, un tepuy sagrado para los indígenas Piaroa, que lo consideran el «árbol de la vida», que junto con ell Lago Leopoldo, forman un monumento natural protegido, garantizando la preservación de su ecosistema único y su significado cultural.

Visitar el Lago Leopoldo es embarcarse en una verdadera expedición, la aventura comienza usualmente en Puerto Ayacucho, desde allí, los viajeros se adentran en un recorrido que combina navegación por los ríos Orinoco, Sipapo y Autana, con emocionantes caminatas a través de la selva virgen.

Con información de: Noticias 24 Horas









