Portugal enfrenta una crítica ola de incendïos forestales que están poniendo a prueba la capacidad de respuesta de sus equipos de emergencia. Múltiples focos permanecen activos en las regiones Norte, Centro y Algarve, avivados por condiciones climáticas adversas de calor y sequedad. La Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil (ANEPC) ha movilizado a cientos de bomberos y vehículos terrestres en un esfuerzo concertado para contener la propagación de las llamas que amenazan áreas naturales y poblaciones.

Entre los incidentes más desafiantes se encuentra el incendïo en Ponte da Barca, cerca de la frontera con Galicia, que persiste desde el sábado por la noche y ha obligado al despliegue de 385 bomberos y 128 vehículos. Este fuëgo, que avanza por el Parque Nacional de Peneda-Gerês, declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco, se ha aproximado a viviendas debido a los fuertes vientos.

La situación se agrava por el pronóstico del Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera, que anticipa un incremento de las temperaturas por encima de los 40°C y una humedad relativa del aire inferior al 30% en los próximos días. Estas condiciones son extremadamente propicias para la propagación rápida de los incendïos, dificultando aún más las labores de extinción y aumentando el riesgo general en gran parte del territorio portugués, especialmente en las zonas ya afectadas del Norte, Centro y Algarve.

Las autoridades reiteran la gravedad de la situación y la necesidad de máxima precaución por parte de la población, ya que las condiciones climáticas continuarán favoreciendo el avance del fuëgo.

Con información de: Europa Press

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