La Organización Mundial de la Salud (OMS), denunció en los términos más enérgicos una serie de ataquës israelíes contra sus instalaciones y personal en Gaza, comprometiendo gravemente la ya precaria situación de la asistencia sanitaria en la región. Un edificio que albergaba a personal de la OMS en Deir al-Balah fue blanco de bombardëos que provocaron un incendïo y daños significativos, y el almacén principal de la organización en la zona fue destruido.
Los ataquës expusieron a la mayor parte del personal de la OMS y a sus familias, incluidos niños, a un peligro y trauma extremos. Se han reportado casos de personal masculino y sus familiares que fueron esposados, desnudados, interrogados en el lugar y registrados a punta de pistola. Durante estos incidentes, dos trabajadores de la OMS y dos de sus familiares fueron detenidos. La organización exigió la protección continua de su personal y la liberación inmediata del miembro del personal que permanece detenido.
Estos actos de violencia han tenido un impacto devastador en la capacidad operativa de la OMS en Gaza, dificultando aún más sus esfuerzos por sostener un sistema de salud que lucha por sobrevivir. Con el 88% de Gaza bajo órdenes de evacuación o dentro de zonas militarizadas, la interrupción de la asistencia de la OMS reduce drásticamente las posibilidades de supervivencia para más de dos millones de personas, quienes dependen de esta ayuda vital.
Con información de: Últimas Noticias









