La sonrisa, inocencia y colores que trae un niño al mundo son recursos invaluables que dan vida a quienes lo rodean. En Venezuela, el tercer domingo de julio es reservado desde décadas atrás para conmemorar los derechos de la población más joven y vulnerable del país.
Después de la Primera Guerra Mundial muchos niños quedaron desprotegidos por las múltiples secuelas que dejaron esos años de enfrentamientos violentos.
Es desde allí que surge la preocupación de velar por los derechos de los infantes, lo que propició la redacción de una ley que los albergara, dando paso a la Declaración de los Derechos del Niño en 1959 y luego a la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989, siendo esta última de carácter obligatorio para todos los países que la adoptaran y que debían rendir cuentas de su cumplimiento.
El Día del Niño se celebra en diferentes fechas dependiendo de la declaración de cada Gobierno. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) fue la encargada de aprobar esta celebración a nivel mundial y el organismo competente para desarrollar ese proyecto fue el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, en inglés, Unicef.
En Venezuela esta declaración se originó el 29 de agosto de 1990, cuando se promulgó la Ley Aprobatoria de la Convención sobre los Derechos del Niño, para brindarles protección social y jurídica a los niños, niñas y adolescentes.
Desde ese entonces es una costumbre darles a los pequeños regalos en esta fecha, además de realizar actividades recreativas en distintas localidades del país, donde los pequeños se divierten junto a la familia.
Con información de Versión Final









