Este método casero tiene como objetivo aprovechar las propiedades aromáticas y antibacterïanas del orégano. Sin embargo, a pesar de sus beneficios, también deben tenerse en cuenta algunas precauciones.
Cuando se arroja orégano por el desagüe, se neutralizan los malos olores y se cômbate la prolifëración de bactêrias que suelen acumularse. Además, el aroma intenso del orégano puede dejar una sensación de frescura en el ambiente, algo que muchos buscan para evitar el típico olor a humedad o a caño tapado.
También especialistas en plomería advierten que tirar orégano por las cañerías puede traer problemas a largo plazo. El principal rïesgo es que las hojas secas no se disuelven completamente y pueden acumularse en los codos o uniones de las tuberías, favoreciendo obstrucciones. Recomiendan hacerlo pero no amenudo, 1 vez por semana.
Con información de: La Vanguardia









