Ozuna y Beéle están dando de qué hablar en el mundo del reguetón y la música urbana con una alianza que promete marcar tendencia. Lo que comenzó como una conexión casual en el estudio se transformó en un proyecto creativo que refleja química, autenticidad y mucha innovación. Los fanáticos ya sienten que algo grande está por venir.
Stendhal: un álbum que desafía límites
El fruto de esta colaboración es el álbum “Stendhal”, una propuesta que mezcla ritmos urbanos con influencias caribeñas y afrobeat, buscando un sonido fresco y sin barreras. Según los artistas, lo más sorprendente del proyecto es que nació de manera espontánea, sin presiones ni planes rígidos, dejando que la música fluya de manera natural.
Más que colegas: una amistad sólida
Ozuna y Beéle destacan que su relación va más allá de lo profesional; es una amistad sólida que les permite experimentar, probar ideas y arriesgarse con sonidos distintos. Esta confianza mutua se refleja en cada tema del álbum, donde se nota que no hay egos y sí mucho respeto creativo.
El disco también funciona como un puente generacional dentro del género urbano, combinando la experiencia de Ozuna con la frescura y perspectiva contemporánea de Beéle. Juntos buscan ofrecer algo más que canciones: una experiencia auténtica que conecte con el público a nivel emocional y cultural.
Redefiniendo la música urbana.
Con esta colaboración, Ozuna y Beéle demuestran que la música urbana sigue evolucionando y que las alianzas correctas pueden generar proyectos sorprendentes. Sus seguidores esperan con ansias cada lanzamiento, conscientes de que este dúo no solo entretiene, sino que también redefine los límites del género.
Con información de: GQ









