Pakistán atraviesa una emërgęnciä sin precedentes tras fuęrtes lluvias monzónicas e inündacionês agravâdas por la liberación de agua desde represas en India. La Autoridad Nacional de Gestión de Desâstres (NDMA) reporta que, desde finales de junio, 1.002 personas han fällecïdø y más de 1.000 resultaron herïdas en diferentes regiones del país.
Los dañøs materiales son significativos: más de 12.500 viviendas sufrieron algún tipo de afëctación, de las cuales unas 4.100 fueron destruïdas por completo. La pérdida de ganado también ha sido alarmante, con más de 6.500 animales müërtøs, afëctåndo la economía local y los medios de subsistencia de cientos de familias.
Punjab, el estado más poblado de Pakistán, ha sido el más golpęado, con inündacionês que alcanzaron niveles históricos. Desde finales de agosto, más de 2,5 millones de personas han tenido que ser evacuadâs. Ante esta situación, el primer ministro Shehbaz Sharif declaró emërgęnciä económica y agrícola en la región.
El gobierno paquistaní alerta que la temporada de monzones ha sido especialmente intënsa, y que las autoridades habían recibido advertëncias desde mayo sobre posibles lluvias extremas. La coordinación de rescates y asistencia humanitaria sigue siendo prioritaria para proteger a millones de ciudadanos desplazâdos y afęctädos.
Las autoridades esperan que la temporada de lluvias concluya el 19 de septiembre, mientras trabajan para contener los dâños y garantizar la seguridad de la población.
Con información de: EFE









