Con la llegada de diciembre, la cocina se llena de aromas navideños y el pan dulce se convierte en un protagonista indispensable de la mesa. Para quienes no pueden consumir gluten, existe la opción de preparar un pan dulce casero sin trigo, avena, cebada ni centeno, que permite disfrutar de esta tradición de manera segura y deliciosa.
La base de esta receta es una premezcla libre de gluten que combina almidón de maíz, harina de arroz y fécula de mandioca. Para lograr un pan dulce esponjoso y de miga ligera, se utiliza levadura activa junto con polvo de hornear, lo que asegura que la masa crezca de manera uniforme y mantenga su textura característica. Además, los frutos secos, frutas abrillantadas o chips de chocolate deben enharinarse antes de incorporarse, evitando que se hundan durante la cocción.
La masa requiere una consistencia pegajosa más que firme y debe reposar en un lugar templado hasta duplicar su volumen. Posteriormente se hornea a temperatura media, hasta que el pan adquiera un color dorado y conserve su humedad interior. Una vez frío, se puede envolver y almacenar, o incluso congelar, conservando su frescura para disfrutarlo durante las festividades.
Entre los ingredientes esenciales se incluyen huevos, manteca, leche tibia, azúcar, levadura y esencia de vainilla, con la opción de añadir ralladura de cítricos para potenciar aroma y sabor. Esta receta no solo garantiza un pan dulce seguro para celíacos, sino que también permite adaptarlo al gusto de cada familia, convirtiéndolo en una opción versátil y deliciosa para celebrar las fiestas.
Con información de: La Voz









