Mientras muchas personas sueñan con tener una casa frente al mar, una pareja en Estados Unidos decidió llevar esa idea mucho más lejos: construir una auténtica mansión flotante capaz de producir su propia energía, almacenar suministros durante largos periodos y navegar sin depender de conexiones eléctricas externas. El resultado es una impresionante embarcación llamada Shine Down, una residencia flotante valuada en 15 millones de dólares que destaca no solo por sus dimensiones, sino también por su apuesta por la energía solar y la autosuficiencia.
Actualmente, esta singular propiedad busca un nuevo propietario. La estructura fue desarrollada por Breaux Brothers Enterprises Incorporated, una compañía reconocida por fabricar embarcaciones de aluminio personalizadas. A diferencia de los yates convencionales, esta creación fue concebida como una verdadera vivienda sobre el agua. Tiene 36.5 metros de eslora, un diseño de cuatro plantas y una cubierta prácticamente ocupada por paneles solares. Su tamaño y características la han colocado entre las casas flotantes impulsadas por energía solar más grandes de Estados Unidos, según sus propietarios.

El proyecto nació de una idea muy específica. Philip Shelley, ingeniero, diseñador y propietario de la embarcación junto con su esposa Rhonda Shelley, quería desarrollar una vivienda capaz de funcionar de manera independiente durante largos periodos. La meta era crear una residencia que generara su propia electricidad, redujera al mínimo la dependencia de infraestructura externa y ofreciera todas las comodidades de una casa tradicional. Para lograrlo, trabajaron durante aproximadamente tres años junto con el equipo de Breaux Brothers, transformando un concepto ambicioso en una realidad navegable.
Según explicaron sus propietarios en declaraciones retomadas por medios estadounidenses, la cantidad de paneles instalados es tan inusual que difícilmente existe otra embarcación similar con una capacidad comparable. Gracias a esta infraestructura, la residencia puede funcionar sin necesidad de conectarse permanentemente a una red eléctrica convencional. La embarcación incorpora piscinas, amplias áreas de descanso, cocinas completamente equipadas, oficinas, salones y espacios diseñados para estancias prolongadas.
Además, cuenta con grandes refrigeradores y congeladores que permiten almacenar alimentos durante largos periodos, algo fundamental para quienes buscan permanecer en el agua durante semanas o incluso meses. Para sus creadores, la embarcación representa mucho más que una inversión: es la materialización de un sueño construido durante años. Ahora, la búsqueda se centra en encontrar a alguien dispuesto a continuar la historia de una de las residencias flotantes más extraordinarias desarrolladas hasta la fecha.
Con información y fotos cortesía de: Clarín









