La rápida expansión de los parques eólicos en el mar comienza a generar nuevas interrogantes en la comunidad científica internacional, luego de que recientes análisis advirtieran posibles alteraciones en la dinámica natural de las corrientes oceánicas.

Investigadores han observado que las grandes infraestructuras instaladas en alta mar no solo modifican el flujo del viento, sino que también pueden influir en el movimiento del agua, generando cambios en la circulación marina que aún están siendo evaluados.

El fenómeno se produce debido a la interacción de las turbinas con el entorno: mientras extraen energía del viento, también introducen elementos físicos en el lecho marino que pueden alterar el desplazamiento de las corrientes y provocar variaciones en su intensidad.

Algunas simulaciones han planteado escenarios en los que determinadas zonas podrían experimentar una disminución en la velocidad de las corrientes, especialmente en áreas con alta concentración de estas instalaciones, como el Mar del Norte.

Más allá del impacto físico, los expertos advierten que cualquier modificación en las corrientes puede tener efectos en cadena, desde la distribución de nutrientes hasta el comportamiento de especies marinas, lo que podría afectar ecosistemas completos.

No obstante, los científicos insisten en que aún no hay conclusiones definitivas y que se requieren estudios a largo plazo para determinar el verdadero alcance del fenómeno.

Con información de: Ok Diario

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