Paul McCartney, de 83 años, continúa activo en la música y ha logrado mantener su salud con una serie de hábitos que forman parte de su vida diaria. El cantante adoptó el veganismo hace más de 30 años y desde entonces basa su dieta en frutas, verduras, legumbres, nueces y aceite de oliva.
La decisión de eliminar la carne comenzó en los años 70 junto a su primera esposa, Linda, motivada por razones éticas y de salud. Desde entonces, el artista ha defendido públicamente los beneficios de una alimentación vegetal y lo ha compartido en libros y entrevistas.
Su rutina física incluye yoga en grupo, estiramientos, cardio en elíptica y trote en cinta. McCartney incluso ha contado que suele terminar sus sesiones con una parada de cabeza, demostrando la disciplina que mantiene en su entrenamiento.
El músico también ha confesado que, tras las giras en las que come constantemente en hoteles, lo primero que hace al regresar a casa es preparar brócoli o una ensalada fresca para recuperar energías y sentirse renovado.
Otro de los pilares en su bienestar es la meditación, hábito que adoptó en los años 60 y que asegura le ha ayudado a encontrar calma en medio de una vida marcada por la fama y los escenarios.
Con esta combinación de alimentación consciente, ejercicio constante y prácticas de serenidad, McCartney se mantiene vital y demuestra que el paso de los años no es un impedimento para seguir activo en la música ni en la vida.
Con información de: 2001









