El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, denunció públicamente la filtración de mensajes privados intercambiados con el ex-ministro José Luis Ábalos como un delito que fueron publicados por el diario El Mundo, y que revelan conversaciones sobre el rescate de Air Europa y la oposición de Sánchez a que la aerolínea fuera adquirida por IAG.
La controversia generó una fuerte reacción política en la que el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, solicitó la dimisión de Sánchez, por lo que el Gobierno español ha manifestado su expectativa de que se inicie una investigación judicial y advirtió que tomará acciones legales si esto no ocurre.
La filtración también despertó un debate sobre la privacidad de las comunicaciones de los funcionarios públicos y la responsabilidad de los medios de comunicación en la publicación de información privada.
El Gobierno por su parte reiteró su compromiso con la transparencia, pero también destacó la importancia de proteger la confidencialidad de las comunicaciones privadas.
Con información de: El País









