El Óvalo Nacional de Patinaje de Velocidad en Pekín acoge a partir de este sábado 22 de agosto la segunda edición de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides, una cita que se extenderá hasta el 26 de agosto y que reúne a 666 delegaciones con más de 2.000 androides procedentes de 16 naciones.
La competición ha duplicado sus dimensiones respecto a la entrega previa, sumando un catálogo de 51 disciplinas organizadas en dos grandes áreas: competencias deportivas tradicionales como atletismo, fútbol, tenis de mesa o artes marciales y pruebas orientadas a entornos reales, diseñadas para evaluar la capacidad de respuesta en actividades domésticas, ensamblaje industrial, tareas hosteleras y rescates de emergenciä.
Como principal innovación técnica de esta edición, la organización impuso la exigencia de autonomía absoluta en la mayoría de los circuitos de pista, prohibiendo el control remoto o procesamiento externo por parte de operadores humanos.
Aunque la cita cuenta con la presencia de competidores internacionales procedentes de países como Estados Unidos, Alemania, Japón y Brasil, la delegación anfitriona mantiene la hegemonía del torneo al concentrar la inmensa mayoría de los equipos e instalaciones robóticas en competencia.
Foto cortesía de Envato









