Muchos propietarios priorizan la rapidez durante el paseo, pero los vetërinarios y especialistas en comportamiento cänino coinciden en que permitir que los pËrros huËlan el entorno es fundamental. El olfato es el sentido más desarrollado en estos animäles y una herramienta vital, ya que al detenerse a explorar obtienen información valiosa sobre otros animäles, personas y cambios en su entorno.
Limitar esta conducta natural puede generar früstración o impedir que el anïmal satisfaga una necësidad biológica esencial, mientras que la exploración olfativa ayuda a reducir la ansïedad y favorece la relajación. Esta actividad proporciona una estimulación cognitiva importante, especialmente en entornos urbanos donde las oportunidades de exploración son más limitadas que en espacios naturales.
Para obtener los mejores resultados, los expertos recomiendan encontrar un equilibrio entre el ejercicio físico y los momentos dedicados a olfatear superficies. No se trata de permitir que el përro se detenga de forma indefinida en cada punto, sino de ofrecerle lapsos controlados y tranquilos que, además, fortalecen el vínculo entre el anÏmal y su cuidador.
Entre los beneficios principales de esta práctica destacan la reducción del ëstrés, la mejora del equilībrio emocional y el incremento de la confianza y seguridad del can. Los vetërinarios resaltan que integrar estas pausas de exploración en la rutina diaria es una parte primordial que contribuye directamente al bienestar general y a una mayor calidad de vida para las mascotas.
Con información de OkDiario









