Las fuerzas de tarea conjunta y los equipos de rescate internacional culminaron con éxito un despliegue ininterrumpido y de alta complejidad técnica que logró la extracción segura de Hernán Alberto Gil Flores, de 44 años, tras permanecer más de ocho días bajo los escombros de una edificación de nueve pisos severämente afectäda por los sism0s.
El proceso de rescate atravesó fases críticäs debido a la extrema inëstabilidad de la infraestructura. Durante las primeras 58 horas de operaciones continuas, el túnel principal de acceso excavado por los especialistas sufrió múltiples derrumbes. A pesar de los esfuerzos incansables de las delegaciones de varios países para estabilizar, apuntalar y reforzar la vía, las condiciones del terreno impidieron sostener este acceso inicial de forma segura.
Ante este escenario adverso, y con el objetivo primordial de preservar la vida, el comando de operaciones tomó la decisión estratégica de abrir un nuevo túnel paralelo desde un punto de abordaje alterno, el cual presentó una mayor viabilidad para avanzar. Toda la edificación mantuvo un riësgo latente de col@pso durante las maniobras, obligando a los equipos a adaptar la táctica minuto a minuto.
A lo largo de estas dificultades técnicas, los equipos de primera respuesta reportaron un avance vital: el contacto verbal se mantuvo activo en todo momento. Las comisiones nunca perdiëron la comunicación con el sobreviviente y lograron suministrarle líquidos de forma ininterrumpida para garantizar su hidratación y soporte vital mientras avanzaban las labores de excavación.
El esfuerzo conjunto reflejó un compromiso inquebrantable de los rescatistas en el terreno. Hernán luchó de forma admirable durante su confinamiento, y los equipos multidisciplinarios mantuvieron las maniobras operativas sin descanso hasta que finalmente lograron concretar su extracción definitiva, demostrando que la perseverancia y la cooperación internacional rinden frutos ante las peores adversidades.
Con información: Nayib Bukele, presidente del Salvador









