Yalfred Landaeta, un pescador de Caraballeda con tradición familiar en el oficio, superó los severos daños sufridos en el casco y los motores de su lancha tras los terremotos del pasado 24 de junio para impulsar un nuevo emprendimiento en el estado La Guaira. Junto a su esposa Cindy, el trabajador del mar logró reparar su embarcación y fundar la marca «Frescura de mar», un proyecto familiar dedicado a la venta directa de pescado fresco al consumidor final.
La iniciativa involucra a todo el núcleo familiar en las distintas etapas de producción y comercialización. Mientras Yalfred se encarga de la faena en el mar, la limpieza y el corte de las especies, su esposa pesa el producto, empaqueta y gestiona los pedidos. Sus hijas, Yahelis y Yahilin, colaboran recortando las etiquetas y organizando las entregas, sumándose también su sobrino Manuel durante los fines de semana.
Bajo el lema «De la lancha a tu mesa», el emprendimiento busca ofrecer alternativas económicas mediante la eliminación de intermediarios. Su oferta incluye especies de temporada presentadas en cortes limpios, enteros, fileteados o en ruedas —como dorado, cojinúa, pargo cunaro y medregal— comercializados a precios competitivos al pesarse una vez preparados y listos para el consumo.
Noticias 24 horas / Fabiana Almeida
Foto Cortesía Envato









