La médico cirujana venezolana Dra. Rebeca Cordero García lidera la implementación de la ablación por radiofrecuencia (ARF), una técnica vanguardista y mínimamente invasiva para tratar nódulos tiroideos sin cirugía en el sistema de salud pública de Chile. A través del equipo de Cirugía de Cabeza y Cuello del Hospital San José en Santiago, este procedimiento representa un hito médico al evitar intervencïones tradicionales en pabellón y optimizar los recursos públicos.

Cuando Rebeca Cordero García dejó Puerto La Cruz para emigrar a Chile en 2014, llevaba consigo una convicción que ha guiado toda su carrera: estudiar el cáncër y encontrar formas menos invasïvâs de ayudar a los pacientes. Once años después, la cirujana venezolana especializada en cabeza y cuello se ha convertido en una de las protagonistas de un avance médico que beneficiando a pacientes del sistema público chileno.

Cordero, lideró en 2024, en el Hospital San José, la instrumentación de la ablación por radiofrecuencia de nódulos tiroideos, un procedimiento que permite destruir las células del nódulo mediante calor controlado, logrando que este reduzca su tamaño hasta en un 75% y deje de provøcar síntomas. El hito tuvo un significado especial, el Hospital San José se convirtió en el primer recinto público de Santiago y el segundo de Chile en realizar esta técnica. Desde entonces, el equipo encabezado por la especialista ha completado diez procedimientos en pacientes del sector público.

La innovación representa una alternativa a la cirugía tradicional para determinados casos de nódulos benignos, nódulos hipertiroideos e incluso algunos microcarcinomas de tiroides. Entre sus ventajas, según lo explicado por Cordero, destaca la conservación de la función tiroidea, la ausencia de cicatrices en el cuello, la reducción de rïesgos anestésicos y una recuperación mucho más rápida. En apenas 48 horas, muchos pacientes pueden retomar su rutina habitual.

Para desarrollar esta técnica, la médico venezolana se formó en São Paulo y ha continuado perfeccionándose en Chile. Su trayectoria incluye estudios de cirugía general en Venezuela, experiencia en hospitales chilenos, una subespecialidad en cirugía oncológica de cabeza y cuello y formación complementaria en ecografía y oncología. Hoy combina su trabajo clínico con su rol como cofundadora de Medipro. Su mayor motivación sigue siendo la misma que la impulsó a cruzar fronteras: ofrecer tratamientos más humanos, más precisos y con mejores resultados para quienes enfrentan una de las enfermedades más complejas de nuestro tiempo.
Con información de: @cronicasdechile









