El presidente Nicolás Maduro anunció que la industria cementera venezolana ha alcanzado un nivel de producción que ya satisface con holgura las exigencias del mercado interno. Esta mejora de capacidades se atribuye a ajustes operativos y significativas inversiones, tanto del ámbito nacional como extranjero, enmarcadas dentro de los llamados “13 motores” de la Agenda Económica.
Durante el programa “Con Maduro +”, el mandatario resaltó que, gracias a estas transformaciones, la industria del cemento está en condiciones de iniciar exportaciones de manera destacada. A su juicio, las acciones emprendidas han revertido años de baja producción, atribuidos en buena parte a bløqueos y sanciones internacionales.
Maduro también enfatizó que el fortalecimiento de este sector no solo apunta a cubrir demănda interna y aprovechar nuevos mercados externos, sino también a generar mayores ingresos que puedan reinvertirse y diversificar las fuentes de divisas del país. Este énfasis en la exportación se presenta como una estrategia clave para aliviar la dependencia del petróleo.
Una pieza central de este plan es la colaboración entre el Estado y el sector privado. Según explicó el jefe de Estado, este acompañamiento ha permitido diseñar un plan para aumentar hasta en un 80 % la capacidad instalada de producción de cemento. Una expansión que, además de mejorar la eficiencia productiva, busca elevar el bienestar de los trabajadores y dinamizar la economía local.
En síntesis, Venezuela ha trazado una hoja de ruta clara: levantar la industria cementera mediante ajustes estratégicos, alianzas público-privadas e inversión, con el doble propósito de abastecer el país y generar ingresos mediante la exportación. Este enfoque se proyecta como una alternativa concreta al modelo económico dependiente del crudo.
Con información de: Globovisión









