Entre las costas venezolanas del Mar Caribe, en el estado Sucre se puede conseguir la plata Tio Pedro, una extensa franja de arena blanca y aguas cristalinas, que durante mucho tiempo fue considerada como un tesoro local, conocido por su serenidad y paisajes. Ahora, gracias a iniciativas de desarrollo turístico sostenible, se convirtió en un destino accesible y bien equipado, manteniendo su esencia natural y su compromiso con la conservación ambiental.

Entre sus principales atractivos, más allá de su fina arena y sus aguas, destacan la biodiversidad marina con sus arrecifes de coral cercanos y aguas poco profundas son un santuario para la vida de las especies que la rodean. Con esto a su vez ofrecen excelentes opciones para que las personas puedan practicar actividades como el buceo y expediciones con snorkel.

De igual forma, esta playa está rodeada por una exuberante vegetación costera, ofreciendo a su vez un refugio también para diversas especies de aves, así como la flora y fauna del lugar, lo que la convierte en un destino ideal para fotógrafos y amantes de los paisajes naturales.

En sus aguas también se pueden practicar deportes acuáticos y realizar paseos en bote, kayak, paddleboarding y excursiones hacia las calas y sus ensenadas más cercanas, complementando con la cercanía de las comunidades pesqueras que hacen vida en la playa Tio Pedro.

Con información de: Noticias 24 Horas









