Saber de un viejo amigo con el que has perdido el contacto puede ser una grata sorpresa, y reavivar viejas amistades puede ser sumamente satisfactorio. Los psicólogos llevan mucho tiempo señalando los beneficios de tener más amistades y más diversas. Pero según un estudio realizado por psicólogos de la Universidad Simon Fraser y la Universidad de Sussex, a menudo dudamos en iniciar esas reconexiones.
Para entender esta reticencia, los investigadores pidieron a los participantes de otra encuesta que valoraran su disposición a realizar varias tareas en ese momento, como ponerse en contacto con un amigo con el que habían perdido el contacto, hablar con un desconocido, comerse un helado y recoger una bolsa de basura.
«En muchos casos, parte de la razón por la que un vínculo se vuelve latente es porque la gente se muda, sus intereses divergen y pierden la pista de otras personas. Pero si lo piensas, eso es lo que hace que encontrarse con alguien a quien no has visto en mucho tiempo sea tan útil y tan interesante», dice el psicólogo. «Sus vidas han divergido, así que puede que te enteres de algo nuevo, interesante y diferente».
Con información de: El Tiempo









