La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, encabezó la inauguración de un nuevo centro penitenciario de máxima seguridad diseñado bajo el modelo de infraestructura y confinamiento implementado por el mandatario Nayib Bukele en El Salvador. La obra, concebida para recluir a los criminales más peligrosos de la nación centroamericana, cuenta con una capacidad para albergar a unos 5.000 internos.
El proyecto busca replicar la estrategia de contención y control de los centros de confinamiento salvadoreños para contrarrestar los índices delictivos en el país. No obstante, la edificación y puesta en marcha de este recinto ha generado diversos cuestionamientos por parte de sectores defensores de derechos humanos y analistas sociales, quienes señalan dudas sobre el enfoque punitivo del complejo penitenciario.
A pesar de las críticas internacionales y locales, el Ejecutivo costarricense mantiene la postura de endurecer las medidas del sistema de justicia penal, apostando por instalaciones de alta contención para contener la delincuencia organizada dentro de las fronteras nacionales.
Noticias 24 horas / Fabiana Almeida
Foto cortesía @laura_fernandez_delgado








