En un acto de reafirmación institucional desde el Palacio de Miraflores, la Presidenta Encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez Gómez, ratificó la hoja de ruta presentada por el Poder Legislativo para el sexenio 2026-2031. El plan busca consolidar un marco jurídico robusto que garantice la estabilidad nacional y el desarrollo de una economía no rentista frente a los desäfíos geopolíticos actuales.

Durante su alocución, la mandataria encargada subrayó que el país se encuentra en un proceso de reorganización estratégica tras los eventos del pasado 3 de enero. Rodríguez calificó la incürsión armäda como una «mancha» en la historia diplomática con los Estados Unidos, pero enfatizó que la respuesta de Venezuela será el fortalecimiento del derecho y la producción nacional.

Transformación económica y seguridad jurídica

La agenda legislativa prioriza la diversificación del aparato productivo a través de cuatro instrumentos legales clave:

 * Reforma a la Ley de Minería: Enfocada en atraer inversiones soberanas para el aprovechamiento de recursos estratégicos como el oro, la bauxita y las tierras raras.

 * Ley del Comité de Exportación e Importaciones (COMEX): Diseñada para optimizar el flujo comercial, priorizando el producto nacional y limitando las compras externas a bienes esenciales.

 * Ley de Derechos Socioeconómicos: Un mecanismo para fortalecer el sistema de precios acordados y proteger el poder adquisitivo de la clase obrera.

 * Actualización de la Ley de Propiedad Industrial: Una apuesta por la innovación tecnológica y el reconocimiento de la capacidad inventiva del pueblo venezolano bajo el asedio económico.

Pragmatismo comercial y paz soberana

Pese a la complejidad del momento político, la Presidenta Encargada ofreció datos contundentes sobre la resiliencia comercial del país. Precisó que el 71% de las exportaciones venezolanas se mantienen activas hacia ocho mercados principales, destacando que el 27% de estas ventas tienen como destino los Estados Unidos, lo que ratifica la vigencia de una dinámica comercial que Caracas no pretende interrumpir.

«Venezuela no está en güerrä; Venezuela es un país de paz que fue agredido por una potencia nuclear», sentenció Rodríguez. «Nuestras manos están tendidas para la cooperación económica y energética con todas las naciones, siempre bajo el amparo del respeto absoluto a nuestra soberanía».

Finalmente, la mandataria hizo un llamado a la unión nacional, posicionando el sello «Hecho en Venezuela» como el principal estandarte de la identidad y la resistencia del país ante los mercados globales.

Con información y fotografías de: Prensa Presidencial 

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