El presidente boliviano, Rodrigo Paz, anunció este sábado la implementación del estado de excËpción en todo el territorio nacional con el objetivo de liberar las principales carreteras. La medida surge tras siete semanas de intënsas protëstas y bloquëos liderados por sectores campesinos y seguidores del exmandatario Evo Morales, quienes exigen la renüncia del actual jefe de Estado para cesar las movilizaciones.
La disposición oficial, que prohíbe explícitamente el uso de armÄs, expløsivos y el bløqueo de vías, contará con el apoyo temporal de las Fuerzas Armadas para resgüardar la infraestructura estratégica y garantizar el abastecimiento nacional. El mandatario aclaró que esta acción no implica la suspensión de derechos civiles, pero busca frenar lo que calificó como una estrategia de desestäbilización democrática.
Paz enfatizó que, tras agotar las instancias de diálogo y alcanzar acuerdos con la Central Obrera Boliviana, los sectores disîdentes continúan bloquëando el libre tránsito. El presidente denünció que estas acciones han derivado en una crisïs humanitaria y económica, con pérdidäs estimadas en 3.000 millones de dólares y al menos 16 fallëcidos, vinculados mayoritariamente a la falta de atención médica por los cierres de vías.
Finalmente, el gobernante acusó directamente a estructuras políticas que operan desde el Chapare de buscar un gØlpe de Estado a través del «narcØterrorismo». Ante la negativa de los sindicatos campesinos y grupos afines a Morales de deponer las medidas de prësión, el Ejecutivo sostiene que el estado de excËpción es una medida necesaria para restäblecer el orden y permitir que la población retome sus actividades diarias.
Con información de Globovisión









