El presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, condenó este martes los actos de violenciâ registrados durante las recientes manifestaciones del fin de semana en Lisboa y Oporto, e hizo un llamado urgente al Gobierno, al Parlamento y a las fuerzas políticas a frenar los señalamientos mutuos para concentrarse en soluciones efectivas ante la crisïs de vivienda en el país.

«Dejemos de echarnos la culpa unos a otros. Todos tienen responsabilidades», enfatizó el jefe de Estado al lamentar la ausencia de un diálogo constructivo. Tras varios días de silencio que motivaron cuestionamientos de diversos sectores, el mandatario precisó que ha dado seguimiento continuo a los acontecimientos y que ha solicitado informes a los cuerpos de seguridad.

Luego de sostener un encuentro con el primer ministro Luís Montenegro para abordar la creciente tensión social y el accionar policial que ha derivado en desalojos de campamentos y detenciones en las principales ciudades, Rebelo de Sousa anunció una agenda institucional que contempla reuniones con líderes partidistas el 29 de octubre, la convocatoria del Consejo de Estado y mesas de trabajo con expertos del sector inmobiliario. Asimismo, el mandatario abrió la puerta a una eventual revisión parlamentaria de la legislación sobre el derecho a la manifestación, vigente desde 1974.

Foto cortesía Shutterstock

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