El Rey Felipe VI de España presenció este domingo 19 de julio el esperado e inédito saludo entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el jefe del Ejecutivo español, Pedro Sánchez, en el palco de autoridades de la final del Mundial. El encuentro capturó la atención pública debido a los tensos reproches y diferencias políticas que ambos mandatarios han protagonizado a lo largo de los últimos meses.
El origen de este distanciamiento se remonta a la firme negativa de España a elevar su presupuesto en defensa, rechazando la exigencia de Trump de que todos los socios de la OTAN incrementen su gasto militar hasta alcanzar el 5%del Producto Interior Bruto (PIB). Ante esta postura, el presidente norteamericano ha criticado de forma reiterada la política de Sánchez, llegando a calificar a España en el Foro de Davos como un aliado poco fiable que busca aprovecharse del resto de los miembros de la coalición.
Por el contrario, la postura oficial del Gobierno español se mantiene inflexible, argumentando que el límite actual fijado en el 2% es suficiente para cumplir de manera solvente con los compromisos de la alianza atlántica. El equipo de Sánchez ha reiterado en múltiples ocasiones que forzar el presupuesto hacia el umbral del 5% que exige la Casa Blanca comprometería gravemente la sostenibilidad de los servicios públicos esenciales y las inversiones productivas de la nación.
Con información de El Universal.









