Durante una visita a una comuna del estado Aragua, el presidente Nicolás Maduro afirmó que la derecha extremista en Venezuela carece de poder real y que sus acciones se limitan a generar violencia y amenazas. Según el mandatario, estos sectores no tienen arraigo popular ni capacidad de influencia en el país, y su presencia política se reduce únicamente a la confrontación mediática y al impulso de conflïctos.
El jefe de Estado subrayó que, a pesar de las sancïones internacionales y de los intentos por desestâbilizar la nación, la oposición no representa una verdadera fuerza dentro de las comunidades venezolanas. “Ellos solamente tienen el grito de amęnåza, el llamado para enloquecer al monstruo imperial. Solamente tienen la viölëncîa. Ellos son la violencia y la nada”, recalcó.
Maduro aseguró que la oposición no regresará al poder por ninguna vía, y calificó esta realidad como un mandato respaldado por el pueblo y por la historia de la nación. “Ni por las buenas ni por ninguna vía esta derecha sayonista, extremista y crïminal gobernará este país”, sentenció, asegurando que la población seguirá defendiendo la soberanía y la estabilidad.
El presidente también destacó que la unidad del pueblo venezolano y la organización comunitaria son fundamentales para garantizar la victoria sobre cualquier intento de retorno de los sectores extremistas. “Nacimos para vencer y no para ser vencidos; y nosotros estamos venciendo”, concluyó, reafirmando su compromiso con la continuidad del proyecto político del país.
Con estas declaraciones, Maduro busca consolidar la narrativa oficial sobre la debilidad de la oposición y proyectar la idea de que el control político del país permanece firme, mientras llama a la población a mantener la movilización y la lealtad al gobierno frente a cualquier desafío.
Con información de: Globovisión









