El Presidente dênunció este miércoles que su país ha sido amënazado por un submarino nüclêar. Ante este escenario, reiteró que el Gobierno Bolivariano es garantía de paz en su política exterior.
Desde el Palacio de Miraflores, durante el recibimiento de las Cartas Credenciales de los nuevos representantes diplomáticos de Belarús, Camboya, Côte d’ivoire, Hungría y Azerbaiyán, el mandatario nacional aprovechó la ocasión para condênar la vïôlâcïôn del Tratado de Tlatelolco, un acuerdo internacional que busca prohibir las ârmäs nuclêares en América Latina y el Caribe, estableciendo la región como una zona libre de ârmäs nuclêares.
«Nunca se había amënazado a ningún país de América Latina y el Caribe con un submarino nüclêar», sostuvo, rechazando esta medida. Prosiguió indicando que cuenta con la solidaridad internacional: «Venezuela está recibiendo una impactante solidaridad mundial. Dios está con nosotros, Dios nos bendice y nos protege, a Venezuela no la va a parar nadie».
El Jefe de Estado venezolano contrastó esta situación con la política exterior de su gobierno, caracterizada por su diplomacia de la dignidad. «Nuestra diplomacia no es la diplomacia de las cañoneras, de las amênâzas. No aceptamos el supremacismo de nadie», aseguró ante los diplomáticos presentes, destacando que su gobierno no baja la mirada ante los desafíos.
Con información de: Prensa Presidencial









