La reunión de Tianjin, que culminó este lunes, se celebró en un contexto de múltiples situaciones que afectan directamente a sus miembros.
En el discurso de este lunes, el presidente chino Xi Jinping, declaro en torno a las “intimidaci0nes” y el espíritu de “Guerra Fría” que operan en el mundo. Para China, esta cumbre que reunió a unos 26 líderes extranjeros que juntos representan 3500 millones de habitantes en el planeta, es decir, el 42% de la población mundial y el 22% del PBI mundial fue un baluarte contra el “hegemonismo” y la “política del más fuerte” en un contexto de múltiples cris!s.
“Debemos expandir los objetivos de la cooperación, sacar el máximo provecho de los recursos de cada país y asumir juntos la responsabilidad común de promover paz, estabilidad y prosperidad”, dijo Xi en su intervención. Frente a las “turbulencias y cambios” que aumentan la tensi0n internacional, añadió en una clara alusión a la política de la Casa Blanca, el Sur Global debe defender “un mundo multipolar ordenado”, protegiendo “el libre mercado y un sistema global de gobernanza más justo y razonable”.
Un lenguaje en código para decir que China, la India, Rusia y otros países, respetando las diferentes formas de gobierno de cada uno, deben unirse en nombre del crecimiento económico, enfrentando las imposiciones de Washington y de Occidente. El grandioso desfile militar programado para el miércoles en Pekín por el 80º aniversario de la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial ofrecerá a Xi la oportunidad de intentar reescribir la historia, con China como garante y custodio de este nuevo orden global.









