Controlar la presión arterial es crucial para la salud integral, Conocer tus niveles puede alertarte sobre la necesidad de adoptar hábitos de vida más saludables, prevenir accidentes cerebrovasculares e infartos, y reducir el riesgo de mortalidad prematura. Si tus niveles son altos, consulta a un médico; podrías tener hipertensión y necesitar medicación.
La hipertensión no tiene cura, pero se puede prevenir y tratar con un estilo de vida saludable: dieta baja en sal, peso adecuado, ejercicio y algunas infusiones.
El Té verde: un aliado natural
Modificar hábitos es clave, pero incluir té verde en la dieta también puede ser beneficioso.
Según nutricionistas y estudios, esta infusión ayuda a reducir la presión alta de forma natural. El té verde aporta antioxidantes y compuestos bioactivos que favorecen la función cardíaca.
Ensayos clínicos muestran que el consumo regular de té verde reduce la presión sistólica y diastólica debido a sus catequinas, antioxidantes con propiedades vasodilatadoras.
Estas catequinas previenen el estrechamiento arterial y mejoran la producción de óxido nítrico, que dilata los vasos sanguíneos.
Además, el té verde reduce la inflamación y el estrés oxidativo, factores relacionados con la hipertensión y enfermedades cardíacas.
Con información de 2001









