El 29 de julio de 2024, ocurrieron los hechos vandálicös y un pequeño grupo derribó la estatua del Cacique Coromoto, símbolo ancestral de la identidad portugueseña.

A un año de este acto violênto, gracias al gobernador Primitivo Cedeño y al presidente Nicolás Maduro, presentan una nueva estatua, más grande, que custodia la cultura y resiste como testimonio de que él Gobierno Regional transforma los atâques en victorias.

El Gobernador junto al alcalde, Óscar Novoa, supervisaron la restauración de la obra emblemática que resurge con una transformación que honra la fe, la historia y la identidad del pueblo portugueseño.

La nueva escultura del Cacique Coromoto, majestuosa y imponente, se alza recordando las raíces indígenas que forjaron la devoción. Por primera vez, la Virgen de Coromoto acompaña al cacique en el monumento, uniendo dos pilares de espiritualidad. Asimismo, un sistema de iluminación moderno y trabajos de ornato con jardines y detalles artísticos engalanan el espacio, creando un rincón de paz y contemplación nocturna.

«No contaban con la fuerza de un pueblo unido y con un gobierno comprometido. Nuestra herencia indígena no se borra. Nuestra fe popular no se derrumba. Portuguesa sigue adelante, más fuerte que nunca», expresó el mandatario regional a través de sus redes sociales.

Este renacimiento no solo embellece Guanare, sino que celebra la fe inquebrantable de un pueblo que transforma adversidad en esperanza. Un santuario urbano donde la historia, la tradición y el arte se funden bajo el cielo llanero.

Con información de: Gobernación de Portuguesa









