El duque de Sussex, quien dejó de trabajar para la Casa Real británica a principios de 2020 para mudarse a Estados Unidos con su mujer, Meghan Markle, hizo esta afirmación al diario ‘The Guardian’ días después de reunirse con su padre en Londres por primera vez en 19 meses.
El príncipe y el rey Carlos III compartieron un té de 50 minutos en la residencia de Clarence House el miércoles 10 de septiembre por la tarde, según los medios, pero después ninguna de las partes hizo comentarios. Según la información publicada hoy por el diario británico, el duque de Sussex dijo haber disfrutado la semana que estuvo en el Reino Unido y agregó que el próximo año “la atención tiene que centrarse en mi padre”.
Las diferencias entre la familia real inglesa y el duque de Sussex se profundizaron a raíz de la publicación de su libro ‘Spare’ (En la sombra) en 2023, en la que reveló detalles de su difícil relación con su hermano mayor, el príncipe William y heredero al trono. Al comentar sobre estas revelaciones públicas, Harry dijo: “Sé que (hablar) molesta a algunas personas” y “fue un mensaje difícil, pero lo hice de la mejor manera posible. Tengo la conciencia tranquila”.
Harry admite que no le gustan las polémicas y que, si de él dependiera, ya habría quedado solventadas todas las desavenencias familiares, pero «en la vida no se puede tener reconciliación antes de tener verdad».
Tras su visita, comenzaron especulaciones en los medios británicos sobre los temas tratados en la reunión de Harry y su padre y la posibilidad de que el primero viaje al Reino Unido, junto a sus pequeños Archie y Lilibet para que el rey tenga un acercamiento con sus nietos menores. Recordemos que Harry vive junto a su esposa Meghan y sus dos hijos en Montecito, California.
Con información de: EFE









