Desde que en el 2020 el príncipe Harry decidió desvincularse de la familia real británica, junto a su esposa Meghan Markle, surgió una distancia entre la pareja y los Windsor que se ha aumentado con el tiempo. Los duques de Sussex, radicados en Montecito, California, no han sido para nada discretos con sus declaraciones nada favorables sobre la monarquía más famosa del mundo.

Harry ha hablado de una parentela racista, fría, distante y poco preocupada por las emociones de sus miembros. También se refirió a su hermano, el príncipe William, futuro monarca de Inglaterra. Mencionó que se casó algo ebrio con Kate Middleton y en general, su posición ha sido crítica por no decir menor. Un libro y varias entrevistas han sido las herramientas que ha usado para pronunciarse.

Las declaraciones han sido rechazadas en público y en privado y Harry ha sido ignorado por su familia. Él ha procurado un acercamiento, sobre todo después de que se supo que su padre luchaba contra el cáncër. Se dice que a Carlos le ha costado entender la posición de su hijo y se le ha negado a pasar al teléfono. El mismo Harry declaró en una entrevista con BBC que la relación está fracturada. Ha trascendido además que William simplemente no quiere saber de su hermano.

Ahora ha trascendido que ese empeño ya ha tenido primeros pasos. Según se ha revelado, el pasado miércoles 16 de julio hubo una especie de cumbre secreta entre los asesores de comunicación del rey Carlos III y los del príncipe Harry. De esta reunión estarían enterado William y Kate, quienes no enviaron representantes, pues no les interesaría ningún acercamiento con Harry.

Con información de: Vea

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