La industria cinematográfica de Estados Unidos atraviesa una contracción histórica marcada por la pérdida de competitividad frente a otros mercados globales.
De acuerdo con datos de la organización FilmLos Ángeles, el volumen de rodajes en la ciudad se redujo a la mitad en comparación con los niveles registrados en 2019, situación que ha provocado el cierre de más de 80 empresas del sector y la pérdida de casi 50.000 puestos de trabajo durante la última década.
Un informe elaborado por la consultora EY para los principales sindicatos del entretenimiento (IATSE, DGA y SAG-AFTRA) revela que la cuota de mercado estadounidense en la producción global de cine cayó del 74 % al 42 % en los últimos 25 años, mientras que en televisión se redujo del 94 % al 64 %.
Pese a que la inversión total de los grandes estudios se duplicó en ese período, el flujo de capital se desplazó hacia países como Canadá y el Reino Unido debido a la oferta de incentivos fiscales más competitivos. La caída resulta especialmente pronunciada en las superproducciones:entre las 25 películas de mayor presupuesto anuales, la participación local descendió del 74 % al 34 %.
El impacto económico ha convertido a la crisïs audiovisual en un eje de debate político en California. Mientras el Ayuntamiento de Los Ángeles evalúa medidas de mitigación local, el Congreso de Estados Unidos discute una propuesta legislativa respaldada por sindicatos y sectores políticos para crear un crédito fiscal federal de entre el 20 % y el 30 %, con el objetivo de frenar la migración de producciones y reactivar la actividad cinematográfica doméstica.
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